Seis meses en urgencias (2)
Hola, soy Miranda Mazariegos y me encargo del Crecimiento y la relación con la comunidad de El hilo. Cubrir América Latina y conseguir estas voces de todo el continente requiere de un gran esfuerzo. En este episodio, por ejemplo, presentamos testimonios desde ocho países distintos. Así, cada semana tratamos de darle sentido a las noticias más relevantes de nuestra región. Si aprecias nuestro periodismo considera unirte con una donación a nuestro programa de membresías. Tu aporte nos ayudará muchísimo. Puedes hacer tu contribución en elhilo.audio/apoyanos. Muchas gracias.
Tarek Abujder: Me llamo Tarek Abujder. Trabajo en el hospital HR 46 en Guadalajara, México. Estoy en mi primer año de residencia médica de Cirugía General.
Mis días son. Me levanto cinco de la mañana todos los días, voy al hospital. Ahorita mi hospital es un hospital de conversión. O sea que todos los días me toca estar en el área COVID. Generalmente cuando no son cirugías, solamente es entrar, hacer… eh, tomar estudios, muestras y salir. Lo menos tiempo que estás expuesto al virus, mejor. Pero cuando son cirugías no puedes hacer eso.
El momento más duro y yo creo que fue una cirugía. Era un paciente con COVID, tenía un… perforado el intestino delgado, así que tuvimos que abrirlo al paciente. Todo eso duró como cuatro horas y media, cinco horas, la cirugía porque le hicimos resección del intestino y anastomosis, o sea, juntar los dos pedazos de intestino, y la verdad fue muy desesperante. El quirófano donde trabajamos ahorita no tienen el aire acondicionado para que no haya la propagación del virus. Las luces de quirófano calientan muchísimo. Respirar con el equipo de protección es muy difícil, no puedes tocarte nada porque te contaminas, este, y contaminas al paciente. O sea es… Aparte el equipo de protección es el equipo quirúrgico también. Mi hospital no estaba bien. O sea, no, no sabíamos mucho cómo trabajar las cirugías de pacientes COVID. Nadie nos había informado mucho. Fue la primera cirugía en mi hospital de un paciente COVID. Salió todo muy bien, gracias a Dios.
Doctora en Venezuela: Soy médico general ejerciendo en Venezuela, en el estado Zulia.
Hubo como dos períodos, un período en el que todavía nos estábamos como acostumbrando a la cantidad de pacientes que estaban llegando y todavía no se había habilitado la emergencia. En ese tiempo las guardias eran 24 horas seguidas allí, incluso durábamos hasta más esperando que le entregaran los equipos a la… a los que iban a entrar de nuevo y todo ese rollo. Y esos eran bastante difíciles porque no nos daba tiempo de comer, no nos daba tiempo de dormir, no teníamos baño. Así que, realmente era llegar, entrar de una vez y pasar el día allí viendo a ver cómo podías resolver cada paciente que llegaba hasta que te fueras.
La falla realmente está en nuestro sistema. Nosotros no estábamos preparados para recibir un brote de estos. No hay suficientes ventiladores. No hay un criterio específico para pasar un paciente a UCI, para tenerlo en emergencia, para pasarlo a piso, porque son tantos los pacientes que están positivos que realmente no hay forma de ordenar eso. Y bueno, el equipo de protección personal ahorita los están dando completo. El número de contagiados yo se lo atribuyo… bueno, yo personalmente pues, se lo atribuyo más que todo a la a las condiciones insalubres, invivibles en verdad, del hospital, porque uno está en un área donde no hay aire, donde no hay ventilación de ningún tipo. Con todo ese equipo de protección puesto. Y cuando sales de ahí, sales es desesperado a quitarte el tapabocas, a quitarte el traje. Y creo que ahí están los errores, porque de paso cuando cambiamos los turnos, nos quedamos todos juntos. Y bueno, cualquiera puedes estar contagiado y contagiar a los demás, o incluso uno, al estarse quitando el equipo, también te puedes contagiar de de educaste la cara y no te diste cuenta. Hay demasiado calor. Se le atribuyo más bien a las condiciones del hospital que a la falta de equipos.
Gonzalo Gianella Malca: Mi nombre es Gonzalo Gianella Malca. Yo soy médico, soy neumólogo, trabajo en un hospital privado que se llama Clínica Ricardo Palma, en la ciudad de Lima, en Perú.
Yo me contagié a mediados de mayo, exactamente el 19 de mayo. No tuve un curso de enfermedad muy serio. Tuve fiebre unos días y el gran temor de contagiar en casa, me aislé. Esta enfermedad cursa muchas veces de manera benigna en algunas personas. Yo tuve un gran malestar una semana, dos semanas de estar incomunicado. A las tres semanas ya estaba de regreso en el, en el trabajo, ¿no? En esto hay que… hay que seguir andando, nomás.
Yo soy un médico que hago esto, o sea, yo… yo, no es a la única enfermedad que te expones, ¿no? Te expones a influenza, en el Perú te expones a tuberculosis, es parte de, de lo que haces. Y yo si bien lo pensé en algún momento cuando ya estaba, estás ahí, echado en tu cama con fiebre y dices okay, qué va a pasar ahora que… que esto pase. Hay pocos lugares donde puedes estar en un momento como éste, teniendo el entrenamiento que tienes y las condiciones de médico que tienes, ¿no?
Si hay un montón de pacientes con neumonía y tienes un médico entrenado en manejo de neumonías es y puedes verlos, yo creo que es pocos lugares donde puedes estar, ¿no? para ayudar a las personas, porque si es una situación que, que uno nunca hubiera pensado vivir, ¿no? como médico. Esto de ver salas enteras con neumonía ¿no? y siguen llegando y todos son más o menos iguales, es, es impresionante.
Yo, de pasar de ser un médico que veía básicamente práctica ambulatoria el 70% de mi tiempo, porque eso es a lo que uno se dedica, he pasado a ser un médico de práctica hospitalaria el 70% mi tiempo o más. Nuestros hospitales son hospitales de COVID, básicamente hoy en día.
Creo que lo importante de cualquier mensaje en una enfermedad como esta es, hay que entender este deseo de curas milagrosas que tienen las personas y este deseo que todo vuelva a ser normal y que volvamos a estar, no sé, en un restaurante todos, ¿no? Y uno ve las personas y dices Ok, y ¿por qué saliste? ¿no?, ¿Por qué, por qué hiciste ese almuerzo? Yo tengo pacientes que han que se han contagiado en almuerzos familiares después que se levantó la cuarentena. Y es… creo que lleva a pensar mucho en el trabajo que tienes que hacer para que las sociedades empiecen a nuevamente, no sólo a creer en nosotros, sino a entendernos y a entender nuestro mensaje y entender lo importante que son ciertas cosas. Las cosas no son siempre como te gustan y la ciencia te dice algo. Por lo general la ciencia tiene un grado de certidumbre bastante grande y está demostrando en esta epidemia que si todo el tiempo estamos más o menos en lo correcto, esto, esto está bien difícil y lo que hemos hecho como, como sociedad de a veces de cuestionarlo y de, y de buscar curas milagrosas y de potenciarlas en las redes hace mucho daño y eso lo único que va a producir es más casos y más problemas. Y creo que todos los médicos que vemos esto es…. esto es lo más duro que hemos visto en… creo que en nuestras vidas, esto es ver tanta gente morir, tanta gente es tan grave, es de lo peor y creo que deberían… deberían hacernos un poco más de caso.
Alejandra del Pilar Gallardo Garrido: Yo me llamo Alejandra del Pilar Gallardo Garrido. Yo soy chilena. Vivo aquí en Brasil hace muchos años. Soy médica intensivista y trabajo en el hospital Albert Einstein, en San Pablo, que queda en Brasil.
El hospital de nosotros estaba realmente preparado para una guerra. Una guerra de verdad. Entonces yo en ese sentido yo me sentí muy privilegiada, pero al mismo tiempo nosotros teníamos mucho miedo porque la información no era divulgada.
Llegar después de veinte años a la UCI y no saber lo que voy a hacer, no saber lo que voy a encontrar, era como sacarme el piso de mis pies. Simplemente una inseguridad tan grande, terrible. Así, no sabíamos nada. Y ese no saber nada fue una cosa colectiva. Nosotros vivenciamos cosas que jamás en la vida pensábamos que iba a pasar.
Fue realmente devastador, devastador, de mucho miedo. Y te voy a decir una cosa, no era miedo de nosotros contaminarnos. No era miedo de nosotros tener COVID. Porque eso es realmente no, no pasa en la cabeza, eso no nos pasó en la cabeza. Era miedo de repente llegar a la casa y… pasar eso mi suegra, a mi hijo, a mi marido. No era miedo… mío, era de alguna forma llevar para las persona que yo tendría contacto. Entonces realmente fue… fue muy devastador.
Yo pasaba el día entero en el hospital. Yo llegaba a tiempo para dormir, pero no dormía. Yo llegaba, yo me acuerdo que yo me quedaba catatónica, me quedaba paralizada. Me acostaba, me quedaba paralizada, no podía relajar. No quería ver a nadie, no quería conversar con nadie. Yo no largaba el celular, día entero en el teléfono, en la noche entera viendo informaciones, viendo novedades, todo relacionado al COVID.
Todos los pacientes que llegaban a la UCI, todos eran intubados, todos. Yo nunca en mi vida había visto una cosa de esas. Debes saber de que los pacientes con COVID no reciben visita. Entonces, el paciente entra al hospital, está bien, se queda solo; empeora, continúa solo; va a la UCI, continúa solo. Muchos mueren y continúan solos, ¿Ya?, entonces, eso fue así… impresionante para nosotros, porque nosotros tenemos que cuidar tanto de los pacientes cuanto de la familia a distancia. No es fácil.
Tuvimos que aprender a usar las novedades de la tecnología vía WhatsApp, hacíamos llamados telefónicos cuando el paciente ya se ve entubado. Imagínate. Muchos de ellos se despedían. Pasaban cuentas del banco. Así, se despedían, como si estuviesen muriendo realmente y peor que algunos morían. Algunos realmente… esa fue la despedida misma de sus familiares.
Pero te voy a decir, cuando se saca el tubo todos lloran, lloran y lloran de alegría, miedo, millones de sentimientos, millones de sentimientos. Los pacientes tienen que pasar por eso. Es ese un sufrimiento que de cierta forma llorar es… vamos a decir, como lavar el alma… uno está lavando el alma.
Fueron meses, meses, que yo solo iba de mi departamento para el hospital. Hospital para el departamento. No hacía nada más, nada, nada, nada, nada, nada más. Y continúa uno haciendo, yo te voy a decir, yo fui a un shopping a comprar un regalo para mi marido que estaba de cumpleaños. Fue la primera vez que salí. No salía. La… la cabeza, todos los pensamientos se enfocan en… en la situación que estamos viviendo, ¿Ya? Y te voy a decir que yo amo escuchar música. Yo amo danzar. Yo iba a hacer ejercicio. Nunca más hice nada. Hace unas cuatro semanas volví a escuchar música. Volví a hacer la gimnasia. Las cosas van volviendo poco a poco. No voy a decir a lo normal, porque nada, nada va a ser normal nuevamente.
Este episodio lo produjo Inés Rénique, que acaba de terminar su pasantía de producción con nosotros. Muchas gracias Inés por todo. Te vamos a extrañar y te deseamos lo mejor en todo lo que viene.
También queremos agradecer a Rodrigo Asturias, Flavia Bedicks, Estefany Beccar, Suzana Lobo, Virgilio Prieto, Roberta Tallarico y Jonathan Villena-Vargas.
En El hilo somos Daniel Alarcón, Álvaro Céspedes, Mariana Zúñiga, Elías González, Laura Rojas Aponte, Jorge Caraballo, Miranda Mazariegos y Carolina Guerrero. Desirée Yépez hizo el fact checking. Nuestro tema musical lo compuso Pauchi Sasaki.
El hilo es una producción de Radio Ambulante Estudios. Gracias a nuestros compañeros de Radio Ambulante por todo su apoyo.
Y gracias a los oyentes que se han unido a nuestro programa de membresías: su apoyo es crucial para que podamos seguir narrando las noticias de América Latina. Si tú también quieres contribuir, visita elhilo.audio/apoyanos.
Para recibir los episodios de El hilo cada viernes por la mañana en tu bandeja de entrada, suscríbete a nuestro boletín semanal en elhilo.audio/correo
Yo soy Eliezer Budasoff.
Silvia: Y yo soy Silvia Viñas, gracias por escuchar.